Playa de la Malvarrosa, uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad, aparece frecuentemente en las obras de algunos de sus ilustres veraneantes como Sorolla y Blasco Ibañez, debido a que era el lugar de descanso de la burguesía valenciana a principios del siglo XX.
Actualmente esta amplia y abierta playa es el lugar perfecto para pasar un día soleado o una cálida noche, ya que en su Paseo Marítimo cuenta con numerosos locales donde cenar o tomar una copa.